08 diciembre, 2018

Lavapiés - Puig Campana

Lavapiés

1º por: A. Bañón y P. Massip en 1983


El jueves pasado, Pepe y yo hablamos para este sábado, girando en torno a la última vía que realizaron él y Alejandro, la Bárbara, en el Puig Campana, se me ocurre comentarle que en esa vertiente, que de todas las antiguas sólo me faltaba esa, la Elixir de veneno y la Lavapiés, y decidimos quedar para hacer la Lavapiés.
Como al final vamos 4, Pepe y Paco hacen cordada para la Julia, y Alejandro y yo vamos a la Lavapiés. A las 8:30 estamos en el concurrido aparcamiento y tras clasificar y preparar material, a las 9:15 estamos a pie de vía.
A simple vista, el primer largo, es mucho más tétrico de lo que imaginaba, se ve todo muy roto y con mucho bloque musical, de diversos tamaños y quietud, y que con sus características retumbancia y sonoridad, serán la banda sonora de todo este primer largo.
Alejandro se pide este primer largo, yo no objeto, allá tú, le digo. Después me pesaría (sobre todo en el cuello).


1er largo, 50m, 6a. Comienza por placa tumbona a buscar un engendro de diedro-canal, con arbustitos y potenciales proyectiles del 10. Sube, deeeeespaciiiiiito, colocando muchos seguros y llega hasta la base del techo, tras pasar restos de material de  2 abandonos. Tras mucho cavilar Alejandro decide bajarse, no ve claro la salida del techo. A mí me viene bien, tengo las cervicales soldadas de tanto tiempo mirando para arriba. Lo descuelgo de 2 seguros que ha puesto y me preparo para el baile. Ya son las 11:00, y como aquél que dice, aún no hemos empezado.



Sigo yo, aprovechando los seguros puestos por Alejandro y recogiendo alguno, por lo que pudiera venir. Llego al característico techo e intento asegurarme el paso lo mejor posible con micro Friends y algún micro empotrador, todo muy micro para este paso tan apabullante, que no deja entrever muy bien, lo que viene después, aparte de más bloques y matitas colonizando los agarres y cantos donde supuestamente podrías cogerte. El caso es que paso, echándole morrete. Cuando salgo a la derecha, al poco veo un clavo casero, que chapo y continúo tocando resonantes pianos, donde pngo algún seguro, por no ver tanta cuerda desnuda, por terreno más o menos fácil, pero espeluznante, hasta llegar a la reunión, con un buril sin chapa, un spit y otro buril con chapa.



2º largo, 40m, 6a+/A0. Continúo yo, hacia la derecha, a un puente roca con cordino vejete que no me inspira confianza como para apretar en libre, acero con delicadeza y alcanzo un oxidado tornillo con chapa recuperable, del que vuelvo a acerar para chapar un oculto clavo envuelto en un ramillete rúpicola muy cuqui,  después coloco un gancho y un empotrador del que aún acero para salir en 6a/+ , Luego viene otra placa muy vertical, aquí un clavo y luego 2 empotradores a cañon, para llegar a otro clavo que nos vuelve a dejar en terreno inestable pero fácil, si te coges a los armarios. Enseguida llegamos a una zona donde a la izquierda se ve la 4ª reunión de la Elixir, en terreno fácil de bloques y matojos, y encima, ligeramente a mi derecha, una fisura ciega con dos clavos que indican nuestra vía. El primer clavo se ve en ¾ partes de su total, alondrado con un vetusto cordel, de este acero con ligereza, casi levitando, pero para llegar al otro tengo que darme un paso durete (6a/). Luego rozando por la izquierda unas arracadas como armarios, que decoran el flanco izquierdo de la  gótica Fisura Gallego, hacia la que por encima de estas ingrávidas peladillas, nos dirigimos en aérea travesía, hasta pasar un espinoso arbusto del que saldremos casi faquires. Más a la derecha, poco más arriba, otro clavo, que chapo para volver hacia la izquierda a una compacta laja bajo el conocido como Diedro Elda. Monto reunión con friends y aprovechando la parte superior de la afilada laja.
Las fisuritas de la izquierda, son ciegas y sirven de poco o nada
De momento, todo muy emocionante y subiendo. Llega Alejandro, a su ritmo. El tiempo vuela, es tarde y se ha nublado, hace frío ahora, argumentos y/o condicionantes. Nos quedan dos largos, supuestamente el clave, ya lo hemos pasado, Pepe nos ha llamado por teléfono,  han terminado la Julia y han rapelado y se han bajado al coche y nos dice que se van andando con material y todo, al bar, allí nos esperan, - y que no tardemos que no llevan para pagar….Se nos ha pegado esto demasiado.
3er largo, 40m, ¿? Aun no se el alcance de la broma del croquis. Para salir, parece que pinta bien, se ve hasta tumbón, en la micro fisura ciega a mi izquierda, pongo el primer seguro, un fisu de los más chiquitiiiicos, tengo que mirarlo de lejos para ver si realmente se queda, y me da la impresión que me está enseñando el culo. Muy feo pinta esto, doy un primer paso más serio, y meto otro pequeñin en un pico de la fisura ciega, donde se queda saltarín, esperando a que pase, para salirse, el muy canalla. 5 o 6 metros más abajo, Alejandro me pregunta: _ ¿Cómo lo ves? Miro para arriba, a ca la monja (por Teruel o más pallá), se ve un clavo casero en una fisura lateral invertida. NO VEO nada donde meter. En la guía de Tudela, comenta, que este largo es difícil de proteger, recopón, es imposible. El próximo enclave para un hipotético seguro que ya desde 3 metros más abajo, se ve, que va a ser malo, me exige darme un paso sin retorno, bastante precario, ya que son cantos malos, y pies peores. Después se ve un inquietante bloque en medio del diedro, que además es el único punto que parece (por ser optimista y tener ilusión) que puede meterse algo. Empiezo a calcular mentalmente el factor de caída, con los dos botones que he puesto y teniendo en cuenta que Alejandro se ha bajado un poco con respecto a la reunión, será un 1,75 poco más o menos, después iría a parar a la repisa de la travesía justo donde el espinoso matojo me podría coger de la camiseta, y todo esto, tras darme un buen restregón en la repisa de la laja de la reu. En definitiva, no me salen las cuentas. voy destrepando…remugando…que si: - “que huevos le echaron”, que  si: “hoy no estoy para estas bromas”, …
Viendo el plan, la hora, los compis en el bar tragando, el frescorro que va haciendo, que no terminamos la vía,… todo apunta a rapelar con la cuerda entre las piernas. Pues eso, rapelamos y cambiamos el chip derrotista por el de los amigos en el bar, riau, riau. En un rápel de 60m. llegamos al árbol de la Fisura Gallego y después otro rápel de 25 m hasta la base, recogemos entre comentarios, de ¡¡¡Volveremos!!!. No se yo… miro hacia el diedro del que me he bajado, - que derrota, pienso, y por otra parte: - No parecía tan duro, pero si se me va un pie, un canto o algo, acabo en el hospital... me viene al recuerdo el documental de Carlos Suárez "morir por la cima", pues aunque esto sea una nimiedad, y de la terreta, va a ser que no, hoy no.

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