Manolo el carnicero y gran diedro

Redován (pared de los coloraos)


13 de diciembre de 2014
        Vía:

Manolo el carnicero Abierta y equipada  por Paco, David y Botri

Gran diedro Abierta por M. A. García Gallego y A. Ortiz en 1978

Ambas vías sujetas a una polémica circunstancial, en torno a su equipamiento con parabolts, ya que en su trazado, existían vías previas de índole clásico, totalmente ajenas a la escalada deportiva equipada.

Quedamos Alejandro Javaloyes y yo, la previsión de meteo en toda la provincia era de lluvias, así que en principio íbamos a la pancha a hacer deportiva, por si nos tocaba recoger y salir corriendo.
Empezamos a subir y mirando el Gran diedro, le dije algo así: Vaya diedraco, y está equipado, ahí seguro que no nos mojamos, que te parece si nos enmarronamos un poco?. Alejandro, no se si lo pensó, pero me dijo: - llevo las uñas, por mi, sería una pasada...
Tiramos para la base de la vía de "Manolo el carnicero".


Croquis del conjunto.
1er largo, 7b, 40m. Empiezo yo, al principio tirando bastante cascote, hasta que se me va un pie, y sigo en A0, hasta el final de la vira diagonal, aquí continúo en libre, hasta la reunión. El cielo se va encapotando cada vez más, alguna gotita comienza a caer.


2º largo, 6b+/, 40m. Sigue Alejandro, con bastante confianza y poco a poco, a su ritmo, cogiendose a los agujeros que forman preciosas geodas de calcita, va subiendo y encadenando, últimamente, parece que se va soltando y habiendo parabolt, aprieta y encadena todo el largo. Olé campeón.



3er largo, 7a/A0. Sigo yo, subiendo ya con una tenue cortina de agua como telón de fondo, que difumina el paisaje y crea un ambiente de ensueño. De momento la roca está seca, y no nos mojamos. Paso bien todos los pasos, acerando un supuesto 8a (será bastante menos) donde pese a los esfuerzos no  consigo llegar al pequeño canto de salida.

Al llegar Alejandro decidimos descolgarnos   y no seguir por la "carnicero", arriba la placa está totalmente mojada y la lluvia arrecia. Pasamos al descuelgue que hay a 3m a la derecha y bajamos 10m. a una reunión cómoda, vamos a refugiarnos al Gran diedro.
4º largo, 7a, 40m. Sigo entre una blanca y arenosa placa de romos y pequeños abombes, apoyándome también en el cascarilloso contrafuerte del diedro. La lluvia por momentos es intensa, de momento estamos secos y excepto alguna pequeña chorrera, la roca aquí esta seca, el ambiente es tremendo, hacia la vega, a ratos es una cortina de agua, onírico, estamos dentro o fuera de la cascada?. Cuando llego arriba, saliendo a la reunión, la roca está mojada, y empiezo a mojarme yo, mientras aseguro a mi compañero que sube disfrutando del ambiente de ensueño.



5º largo, 5º, 25m. Sigue Alejandro, pasando un par de pasos verticales y después entre bloques trepando hasta la última reunión ya fuera de la pared. Ahí si que se moja de verdad. Cuando comienzo a subir yo, apenas puedo mirar para arriba, por que las gotas me caen en los ojos.
Recogemos rápidamente y a tramos, envueltos entre nubes que por momentos no nos dejan ver a poca distancia, vamos tanteando el destrepe hasta los rápeles de bajada de la Espolón PDP, mientras tanto el agua corre por nuestros canalillos y nos inunda las zapatillas, chof, chof, y algún trueno de tanto en tanto, hoy no hay más música, ni jaleo de fondo que interfiera la aventura.
Encontramos los rápeles y descendemos, ya no hay prisa, todo lo que se podía mojar está empapado.
Llegando al sector de deportiva de más abajo oímos voces delante nuestro, seguimos bajando y alcanzamos a los supuestos paseantes, tan chopados como nosotros y que acababan de bajar del Espolón PDP (valor para meterse en un día como hoy en esa vía que se hace tan larga), cruzamos cuatro palabras y seguimos bajando. Al llegar casi al aparcamiento, Alejandro da un respingo, ¡¡¡ostias!!!, ¿Dani, sabes quien creo que es uno de los que hemos saludado?, yo pensando en lo mio, le digo que no me he fijado, - Pues creo que es Ramón Portilla y su compañero me suena también de haberlo visto en algún evento o foto, - Estás seguro?, -si. Damos media vuelta y al verlos de frente... pues si, son ellos Ramón Portilla y José Manuel Vinches Arévalo.

Jajaja, no le pedimos autógrafos porque estaba todo mojado, chorreábamos como esponjas, pero fue un momento inolvidable, en medio de la tormenta, lástima que por prisas no pudieron quedarse a tomar algo con nosotros. Recuerdos Titanes !!!
Al bajar al pueblo, a tomar la ineludible cerveza, buscando un bar, nos encontramos con el Bo,  - os he visto, estais peor que yo, que colgaos, con la que está cayendo... que os ha parecido la carnicero y el diedro?, se han quedado guapos, eh?, que tío el Bo, siempre preocupado porque disfrutemos sus vías, que Titán !!! Tomamos unas cervezas con él y después como sopas, a casa.
Vía 5 ***** , inolvidable experiencia ese día !!!!!