Línea Mágica

Peñon de Ifach


Línea Mágica


2 de diciembre de 2017

Volvemos a la vora de la mar. Hoy hace un día ventoso y frío, vamos caminando por el paseo marítimo y las rachas nos sacuden como a las palmeritas que lo decoran. Por arriba, los arbustos del peñón se agitan al ritmo del estruendo del viento en la roca y el del agitado mar, picado y espumoso, con esporádicas cortinas que se arremolinan y se levantan sobre su superficie. El conjunto impresiona bastante más de lo común, que ya es mucho.
Desde el paseo miramos sin apenas detenernos (las rachas y la sensación térmica nos lo impiden), el trazado de la vía, indicada en la web, como "prácticamente equipada", y que se me antoja, la hermanita gemela de la Mare Nostrum, esta última de escalada deportiva y también muy directa por los desplomes.
Vamos subiendo mientras calculamos en la proximidad de la pared, la fuerza del viento y sus consiguientes inconvenientes por allá arriba. En el peor de los casos, planteamos alternativas como salir por la Gómez-Cano, escaparnos arriba por la Gallego-Anglada  o incluso irnos directamente a la Miserables, que está mucho más resguardada.




A pie de vía, descargamos y con apenas una mirada alrededor, emitimos veredicto: vamos a probar, a malas es rapelable.





1er largo, 50m. 6b+. Empiezo yo, a la izquierda de la Gómez-Cano, por unas fisuras irregulares sobre placa ligeramente desplomada, de costra naranja, equipada con parabolts en buen estado. En los 2 primeros seguros ya lo doy todo, la sensación de la roca fría, con cantos romos, y planos, con tacto pulido, sumada al frío de la mañana, es de caída inminente, que aunque esta sea limpia, junto a algún aleje, me acaba de poner las pilas. Me cuesta horrores llegar al diedro de la Goméz-Cano, donde confluyen y tras pasar una reunión, retomo el siguiente diedro que tengo que proteger hasta la siguiente reunión. Largo muy mantenido y exigente, con tramos muy duros de placa y después técnicos de diedro-bavaresa, que me hace sentir como si la hermana de la Mare Nostrum me hubiera pateado con botas de esquí, al primer piropo.






2º largo, 40m. 6a+/A0. Sigue Enrique, por la Gómez-Cano, tomando una especie de vira a derecha, sobre bañeras pródigas en romos y planos, lavados y un pelín crocantis. Hasta situarse en la vertical de una fina y desplomada fisura que converge en un diedro casi ciego, todo ello pulido como bien dice Enrique, "los pies de un santo", donde colgados estáticamente para que el seguro no lo note, podemos aprovechar para componernos el peinado, mirándonos en la placa. Largo equipado con parabolts de roñoso aspecto y clavos aún peor, y además con algunos alejillos para no aburrirse, por si vienes sobrado del brutal largo anterior, que a nosotros nos ha dejado los antebrazos como bombonas.
Ya arriba, en la primera bóveda de la Gómez-Cano, después de haber peleado estos largos con pasos obligados y duros, el viento a mi me parece una burlona risa de fondo, empezamos a creer que la hermanita es un poco borde, picantona y mentirosilla, aun nos quedaba por ver...jeje, ahora me río.

Deliberamos en 3 segundos si seguir por la Gómez-Cano, y sin votos en contra y sin apenas objeciones, miramos hacia arriba. Los exuberantes desplomes de la Línea mágica, sobresalen como gárgolas mefistotélicas de amplias fauces abiertas, a esta "soror" no le hace falta wonderbrass, tienta y reta descarada, aunque las tortas del primer largo aun me escuecen, me dispongo a recorrer sus lujuriosas curvas y parábolas, como gallito apuesto, sin más cortejo que el ansia de escalar.







3er largo, 50m. 6b+. Sigo hacia la derecha para tomar el inicio de la bóveda por una serie de romos abombes amarillos, hasta llegar bajo un imponente techo, en el que sin ver como salir de el, al primer pronto, busco salida por el interior, introduciéndome como un topo hasta que veo que no hay otra salida que por el propio techo. Mientras tanto unos retortijones abdominales, me hacen derivar la atención de los tétricos seguros a cuestiones tales como: ¿el metano pesa más o menos que el aire?, ¿si aguanto y ventoseo para propulsarme en el paso, luego si hay otro paso y no queda gas ...qué?, al final, sin tenerlo claro, aguanto con la esperanza de que el metano sea más ligero que el aire, con la pretensión de ascender como un globo de feria, tomo varias bocanadas de aire, pues de aquí hasta no se donde, la ascensión va a ser en pura apnea. Salgo del techo hacia la derecha, cogiendo unos romos que "esbaran" y abrazando la roca hasta con los michelines, para salir de ese vacío que me hace sentir como un pesado plomo. Después por otra cueva-canal ascendente hasta llegar a otro techo que nos obliga a salir hacia la izquierda con pasos de cumbia y mambo, sobre romos, con posturas acrobáticas súper aéreas, para seguir por placa a una laja con otro apretón, y que pasamos a la izquierda para tomar una canal ya sobre roca gris y relajante, con buen tacto y muchos cantos buenos, donde recupero la respiración y me permito la distensión, con gran alivio y sonoridad. Paso una reunión con bolts y después una aérea y fácil travesía me conduce a un cómodo nicho con reunión con argollas de rápel.
En este largo, ya es evidente que además de borde, picantona y muy mentirosa, tiene muchos vicios ocultos, eso si, es preciosa. Pero vaya miedo infunde.

He aquí alguno de esos picantes vicios abundantes, "cocretas" de crujiente hojaldre, que mejor ni mirar, y lo más picante, ademas de ciertos alejes entre estos podridos bolts, es que muchas veces no hay forma de reforzar con nada y que será la tónica a partir del 2º largo,  en el resto de la vía.



4º largo, 45m. 6a. Sigue Enrique, por placa gris, hacia otra amarillenta con 3 oxidados bolts, por donde pasa con una fina travesía a la izquierda. Después una sección de placa, buscando los obscuros y mimetizados y repelentes seguros, incluyendo un clavo decorativo. Tramo picantón de bastantes alejes y exposición. Sigue por un poco evidente al principio, diedro rojizo, que sale hacia la izquierda, donde se protege con algún empotrador, hasta que se convierte en un plantado y amplio diedro, de donde se sale hacia la derecha por buena placa gris, a una repisa con reunión común con la Gallego-Anglada. Poco más arriba podemos ver un par de empotradores con mosquetónes, pérdidas colaterales de algún embarque, que no nos molestamos en recuperar.
De aquí, a la derecha, miramos el escape, la campa herbosa de la salida del último largo de la Gallego-Anglada, y sin mucho pensar, decidimos salir por la provocadora, voluptuosa y morbosa hermana gemela de la Mare Nostrum, la Línea mágica... mágica, desde luego que es, aun no sé como hemos subido aquí.




5º largo, 45m. 6b/A0 (6c+). Continúo por la placa gris de la derecha, a proteger, hasta llegar a una corroída reunión de clavos y bolts, en una blanquecina y lisa placa donde casi puedo ver reflejada mis facciones expresando el pasmo de como cojones pasar por ahí, vaya 6c+, es brutal y de tétricos seguros. Doy un paso para llegar a un flaco y descolorido cordino, donde me cojo para poder llegar al oxidado bolt y chaparme, además meto un empotrador para salir con un poco más de confianza en libre. El resto del largo es un regocijo vertical de pasos aéreos, atléticos y muy estéticos, donde se puede meter de todo a discreción, para reirse de los roñosos bolts que más que nada, sirven par ir navegando, por este terminal sistema de  fisuras con buena roca, por fin la Línea Mágica, se deja acariciar con ternura, el gozo de esta consumación es total en estos últimos metros.





6º largo, 35m. 5º. Continua Enrique, recto por un sistema de fisuras entre cuarteados y compactos bloques de autoprotección, ambos ya con la risa boba de sabernos pronto en el bar, celebrando el orgásmico, aunque muy sado-hardcore, encuentro con esta belleza de vía.

Arriba nos recibiría un celoso y violento viento, dándonos de bofetadas mientras recogemos medio parapetados, todo el material.
Apenas cuatro andarines se ven hoy por aquí, todo un lujo inusual en este concurridísimo paraje, también tienen "wevos"  subir con el día que hace.

La vía es buenísima, aunque por internet podemos ver que se reseña como "prácticamente equipada", y con un grado muy similar a la Costa Blanca, pero ojo al dato!!!, no tiene nada que ver con esta última, en la Línea Mágica el grado es mucho más duro y exigente, con el añadido de la autoprotección en muchos pasos (donde es posible) y el de un equipamiento obsoleto y ruinoso que en general, difícilmente se puede reforzar, con lo que el compromiso (aunque no su dificultad, menos mal), es incluso superior a la propia Mare Nostrum con la que de entrada, he establecido cierta analogía peñonera.
Recuerdo que la semana pasada en la Costa Blanca, casi nos paseamos por largos del mismo grado, y sin embargo aquí, no hemos encadenado nada más allá de 6b según las reseñas, sin hacer algún o algunos reposos.
No puedo pensar como subieron por aquí en la reciente edición de las 12 horas del Penyal d`Ifach, supongo que irían tan rápido que ni se fijarían en estos bucólicos detalles.

Enhorabuena a los aperturistas: J. Arviza y E. Clemente  
Vía 5 *****, y para mi, la más dura que he hecho aquí hasta el momento.
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