Casiopea

Racó de Tovaines Aitana

Casiopea


9 de mayo de 2015
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Espectacular paraje en la vertiente E-NE de la sierra de Aitana, donde nuestra arrogante pequeñez, se hace patente frente a estas imponentes catedrales pétreas, torres y farallones salvajes, aparentemente inexpugnables, donde todas sus vías son exigentes o muy exigentes, y que la naturaleza ha erigido en estas cálidas tierras del sureste.


Vía Casiopea, de Manolo Bernabeu y Emili Perales.
Vía Benito Romerales, de Salvador Guerola y Emili Perales



 croquis y más info en EL CAMPO 4 y en matxincilmb











En la foto del equipo, evidentemente falta el fotógrafo: Elías Abad.

Hoy vamos cuatro compañeros: Elías Abad y Miguel Ortuño en una cordada para la Benito Romerales y José López, Alejandro Javaloyes y yo a la Casiopea.
La aproximación al principio es común por sendero marcado, después Miguel y Elías, tomarían los vericuetos necesarios para acceder a una penosa pedrera para llegar la vía. Nosotros continuaríamos por el sendero hacia el SE, bordeando las imponentes moles, hasta llegar al Racó de Tovaines, donde acabamos enmarañados entre zarzamoras que con un cariño salvaje nos envolvían e iban cuarteando nuestro atuendo. Al cabo de varios sietes y muchas punchadas, decidimos dar la vuelta y deshacer el camino, no sin despotricar con el mismo cariño, de estas tupidas defensas vegetales. Volvemos al punto donde el sendero más se acerca a la pared, y pegados a esta, volvemos a bordear, entre bloques y zarzas hasta llegar a pie de vía. Por cierto muy evidente, ya que traza un recorrido por lo que parece lo más fácil, para subir por esta pared.

1er largo, 25m. 6a. Empieza Alejandro, por un poco evidente contrafuerte de roca muy cuarteada y anaranjada, donde la progresión requiere atención para no apedrear a los de abajo y además hay que autoprotergelo casi todo. Al cabo de una hora, yo estoy desesperado y se lo hago saber a Pepe, que junto a mi, a pie de vía, también tiene el cuello dolorido de mirar para arriba, como leeeentamente asciende Alejandro. Luego comprendería en parte este pausado avanzar, entre bloques, protegiendo y con algún pasete fino.


2º largo, 6a, 20m. Sigue Pepe, por una zona crocanti entre desplomes y viras del mismo crujiente material, con algún paso muy aéreo hasta llegar a la reunión un tanto volandera, bajo un ciego y plantado diedro.



3er largo, 7a, 40m. Continúo yo, saliendo de la reunión con pasos técnicos en X, y metiendo algún seguro para llegar a los clavos existentes, cada vez que miro para abajo , Alejandro y Pepe, quedan enmarcados entre mis piernas, al fondo el vacío, marco de ambiente vertical,  que me tranquiliza un poco al pensar ingenuamente, que amortiguarían mi caída, jeje. Al salir de este corto diedro, paso a otro a la derecha, ya más fácil (6a), hasta la reunión.




4º largo, 35m. 6a+/. Sigue Alejandro, por un gran diedro medio ciego, que casi no toca, escalando la mayor parte por la placa de su izquierda, con bastantes pasos de autoprotección. Pasando finalmente hacia la derecha, donde más desploma el diedro, para continuar por la placa con tendencia a la izquierda, hasta una amplia y herbosa terraza.


5º largo, 50m. 6b+/. Sigo yo, comenzando por placa fina, con ligeros abombes, con algunos pasos de autoprotección, pero en general con bastantes seguros, tomando unos sistemas de fisuras que hay que proteger, hasta un abombe final que paso por la fisura izquierda, aquí, cuando miro a mi alrededor, el patio y el entorno es impresionante.

Vía 5 ***** enhorabuena a los aperturistas !!

Mientras tanto en la Aguja del Pilar, nuestros compañeros Elías y Miguel, también han disfrutado de la Benito Romerales, a la que presumen más dura y exigente de lo que marca el croquis, para variar en estos sectores, en los que hay que rodar para acostumbrarse.